Hola Roberto.
Afirmar que “Jesucristo es Dios” y que “Padre, Hijo y Espíritu Santo son un solo Dios” es una declaración teológica, pero la pregunta clave es si eso es exactamente lo que enseña la Biblia.
Jesús mismo distingue claramente entre él y el Padre:
“El Padre es mayor que yo” (Juan 14:28).
“No puedo hacer nada por mi propia iniciativa” (Juan 5:30).
Además, Jesús ora al Padre y le llama
“el único Dios verdadero”, diferenciándose de él:
“Que te conozcan a ti, el único Dios verdadero,
y a Jesucristo, a quien tú has enviado” (Juan 17:3).
Después de su resurrección,
Jesús sigue reconociendo al Padre como su Dios:
“Subo a mi Padre y a vuestro Padre,
a mi Dios y a vuestro Dios” (Juan 20:17).
Si Jesús fuera el mismo Dios que el Padre,
estas declaraciones resultarían difíciles de armonizar.
En cuanto a la frase “estos tres son uno”,
no aparece en los manuscritos griegos originales (1 Juan 5:7).
Se trata de una adición posterior,
reconocida incluso por muchos eruditos trinitarios.
La Biblia sí habla de unidad,
pero una unidad de propósito y voluntad,
no de identidad personal:
“Para que todos sean uno,
así como nosotros somos uno” (Juan 17:21).
Claramente,
los discípulos no se convierten en un solo ser;
son uno en unidad.
La enseñanza bíblica constante es:
- El Padre es Dios (1 Corintios 8:6)
- Jesús es el Hijo de Dios, enviado y subordinado al Padre
- Jesús recibe autoridad de Dios (Mateo 28:18)
Esta comprensión no disminuye a Jesucristo,
sino que respeta exactamente lo que él mismo enseñó.
Un saludo respetuoso.