Todas esas historias, tanto de la religión judía como de las religiones cristianas, son falsas: no solo en lo relativo a los muertos, sino que en todas sus fantasías y mitos.


En todo caso, el cuento de las almas y su viaje al cielo o al infierno proviene de la iglesia católica, no de los protestantes, que son más de 1000 años posteriores.
Los protestantes se separaron de la ICAR, pero mantuvieron la mayoría de los dogmas.