No teman, rebaño pequeño,
porque su Padre quiere darles el Reino (Luc. 12:32).
En la Cena del Señor,
Jesús les ofreció a sus apóstoles
pan sin levadura y les dijo que
representaba su cuerpo.
Luego les pasó el vino
y les dijo que representaba
“la sangre del pacto”
(Mar. 14:22-25; Luc. 22:20; 1 Cor. 11:24).
El nuevo pacto se hace con
“la casa de Israel”, es decir,
con los israelitas espirituales,
que gobernarán con Cristo
“en el Reino de Dios” (Heb. 8:6, 10; 9:15).
Durante la Cena del Señor, Jesús se centró
en el “rebaño pequeño”.
Este pequeño grupo estaba formado inicialmente
por los apóstoles fieles que lo acompañaron
en aquella cena. Ellos recibirán un lugar en
el cielo junto a Jesús.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)