
Iniciado por
Elisabet*
Jesucristo no menciona en el Evangelio el décimo mandamiento de la ley judía, y es que para amar a tu prójimo como a ti mismo, debes tener todo en común con él.
Eso significa que desear la mujer del prójimo está permitido, y no es ningún asunto prohibido, por ser un mandamiento judaizante no mencionado por Jesús.
Y con eso, tú afirmas una vez más que las palabras de Jesús tú no necesitas respetarlas, tal como no reconoces que la parábola del fariseo es para tí, ya que Jesús dijo que quién desea a la mujer del prójimo comete adulterio.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.