
Iniciado por
Roberto0
Y tú hasta no más habla siempre de lo mismo, la sangre sin parar.
Y te recordamos y te recordaremos siempre que no predicas lo correcto mucho menos vas a saber cuál es el pacto.
Y tú solamente chillas "yo predico, yo predico".
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.