[QUOTE=Elisabet*;1695350281]
Estás muy equivocado porque la voluntad del Padre es la misericordia y no los sacrificios porque Dios no había mandado sacrificios, sino misericordia. Así que la misericordia era y es la voluntdad del Padre desde siempre y para siempre.
Entonces cuando la Escritura dice quita lo primero para establecer esto último se refiere a que lo que Jesucristo quitó fueran los sacrificios y lo que Jesucristo estableció fue la voluntad del Padre, que quería misericordia y no sacrificios que nunca había mandado.
De todo lo que Jesucristo enseña en el Evangelio, podemos deducir que la volunutad del Padre es la misericordia y todo lo que Jesucristo enseña en el Evangelio sobre todo los mandamientos que Él enseyña en el Evangelio y que son los verdaderos mandamienvvtos de Dios.
Entonces es muy importante recordar que el Evangelio enseña misericordia quiero y no sacrificio, entonces Jesucristo no se ofreció en sacrificio porque hizo la voluntad del Padre, que no quería sacrificios y nunca los había mandado.
Hola Elisabet.
Es cierto que Dios siempre ha deseado misericordia y no mero ritual, pero de ahí a afirmar que Dios nunca mandó sacrificios o que Jesús no se ofreció como sacrificio, hay un salto que la Biblia no permite.
La propia Escritura dice claramente que Dios sí mandó sacrificios bajo la Ley mosaica:
“Esto es lo que Jehová mandó…” (Levítico 1:1-3; Éxodo 29:38).
Decir que Dios “nunca los mandó” contradice directamente estos textos. El problema no eran los sacrificios, sino ofrecerlos sin obediencia ni misericordia (1 Samuel 15:22).
Cuando Jesús cita:
“Misericordia quiero y no sacrificio” (Mateo 9:13; 12:7),
no está negando que Dios hubiera mandado sacrificios, sino corrigiendo una adoración hipócrita, vacía de amor y justicia.
Ahora bien, cuando Hebreos dice:
“Quita lo primero para establecer lo segundo” (Hebreos 10:9),
no está diciendo que Jesús quitó sacrificios “que Dios nunca quiso”, sino que quitó los sacrificios animales para establecer el sacrificio perfecto y definitivo: el suyo propio.
La misma carta lo explica sin ambigüedad:
“Por esa voluntad hemos sido santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre” (Hebreos 10:10).
“Cristo se ofreció una sola vez para cargar con los pecados de muchos” (Hebreos 9:28).
Por tanto:
- ? Dios sí mandó sacrificios en su momento
- ? Siempre quiso misericordia junto con obediencia, no ritual vacío
- ? Jesús sí se ofreció como sacrificio, y precisamente por obedecer la voluntad del Padre
- ? Su sacrificio sustituyó a los sacrificios anteriores
Negar que Jesús se ofreciera en sacrificio niega el corazón del Evangelio, porque la Biblia enseña claramente:
“El Hijo del Hombre vino… a dar su vida como rescate por muchos” (Mateo 20:28).
La misericordia de Dios no elimina el sacrificio de Cristo, sino que se expresa por medio de él.
Un saludo respetuoso.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)