Jesucristo dijo misericordia quiero y no sacrificio y las Escrituras enseñan que Dios no quiere sacrificios como ha demostrado Juanjo.

Y no hay que olvidar que la ley de Dios fue cambiada en mentira por la pluma mentirosa de los escribas como avisaron los profetas, y Jesucristo, que es Dios mismo que se hizo hombre, enseña en el Evangelio los verdaderos mandamientos de Dios y que hay que guardar para entrar en la vida.