El joven rico creía que guardaba los mandamientos de Dios pero en realidad seguía preceptos de hombres porque la ley de Dios y sus mandamientos fueron cambiadohs en mentira por la pluma metirosa de los escribas como avisaron los profetas, y Jesucristo que es
Dios mismo que se hizo hombre, enserió en el Evangelio los verdaderos mandamientos de Dios y que hay que guardar para entrar en la vida.