Confundes el tener dinero o posesiones con la codicia,la avaricia,el amor al dinero,el tenerlo como un dios.
Otra cosa es que el que es rico o pudiente, entienda que el amor al dinero no sea su dios,que lo importante sea compartir,que sea hospitalario,que no centre sus espectativas (esperanzas) en las riquezas injustas...si no que Dios.
En el primer siglo hubo cristianos ricos que tenían servidores también cristianos y que sin duda también se les dio consejos.
"Da órdenes a los que son ricos en el presente sistema de cosas de que no sean arrogantes, y que descansen su esperanza, no en las riquezas inciertas, sino en Dios, que nos suministra todas las cosas ricamente para nuestro goce; que trabajen por lo bueno, que sean ricos en obras rectas." 1 Tim. 6:17, 18
Hechos 4:32
Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común.
4:33 Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos.
4:34 Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido,
4:35 y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad.
4:36 Entonces José, a quien los apóstoles pusieron por sobrenombre Bernabé (que traducido es, Hijo de consolación), levita, natural de Chipre,
4:37 como tenía una heredad, la vendió y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles.
El episodio del joven rico
no es una condena general contra las riquezas,
sino una enseñanza sobre el apego
al materialismo y la prioridad
que debe tener seguir a Cristo.
Lo que enseña este relato
• El problema no eran las riquezas en sí,
sino el apego a ellas.
Jesús identificó que el joven cumplía la Ley,
pero su corazón estaba atado a sus bienes.
Por eso le pidió que los vendiera:
para probar si estaba dispuesto
a poner a Dios primero.
• No todos los cristianos ricos fueron
llamados a venderlo todo.
En el Nuevo Testamento vemos creyentes
con recursos que apoyaban la obra cristiana
(ej. José de Arimatea, Lidia, Filemón).
Ellos usaban sus bienes para servir,
no para idolatrarlos.
• El principio es la prioridad del Reino.
Jesús dijo en Mateo 6:33:
“Busquen primero el Reino de Dios y su justicia,
y todas estas cosas les serán añadidas”.
El joven rico no estaba dispuesto
a poner el Reino por encima de sus posesiones.
• El apego material puede impedir seguir a Cristo.
Jesús advirtió:
“Es más fácil que un camello
pase por el ojo de una aguja
que un rico entre en el Reino de Dios”
(Mateo 19:24).
No porque sea imposible,
sino porque el apego a las riquezas
puede esclavizar.
Conclusión
El relato enseña que tener riquezas no es malo,
pero el apego a ellas sí lo es.
Jesús usó al joven rico como ejemplo
de cómo el amor al dinero puede impedir
la verdadera obediencia.
Los cristianos ricos que se mencionan
en la Biblia no fueron obligados a venderlo todo,
porque lo importante no es la cantidad de bienes,
sino la disposición del corazón.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)
Te equivocas por mucho que quieras que no sea así y lo disfraces como haces siempre.
La cita está bien clara.
Si quieres ser perfecto anda vende lo que tienes y dado a los pobres y tendrás un tesoro en los cielos, luego ven y sígueme.
Jesucristo cuando dio los mandamientos al hombre rico, le dijo que si quería ser perfecto vendiera lo que tenía y lo diera a los pobres, y el joven rico se fue triste porque tenía muchas posesiones, sin embargo los apóstoles lo dejaron todo para seguir a Jesús, así que ellos se portaron muy diferentes al joven rico.
Jesús le pidió al joven rico que vendiera
sus bienes porque su apego a las riquezas
era un obstáculo personal para seguirlo.
• No fue un mandato universal
para todos los cristianos,
sino una prueba específica para ese hombre.
• El principio es que nada debe impedirnos
seguir a Cristo (Mateo 6:24).
¿Qué enseña realmente?
• Jesús no ordenó a todos sus discípulos
venderlo todo.
Por ejemplo, Zaqueo (Lucas 19:8)
prometió dar la mitad de sus bienes
a los pobres y devolver lo robado,
y Jesús lo aprobó.
• Los discípulos como Pedro
tenían casa y familia (Marcos 1:29-30).
No se les exigió renunciar a todo físicamente,
sino poner el Reino en primer lugar (Mateo 6:33).
• El mandato general es:
ser generosos, ayudar a los necesitados
y no ser esclavos del dinero
Respuesta resumida para Roberto
Jesús le pidió al joven rico
que vendiera todo
porque su corazón estaba atrapado
por las riquezas.
No fue un mandato universal,
sino una lección de que debemos
poner a Dios primero y ser generosos.
La Biblia muestra que otros discípulos
siguieron a Cristo sin entregar
absolutamente todo,
pero sí con un espíritu desprendido.
Lo importante no es perderlo todo,
sino que nada nos impida
seguir a Jesús.
Iniciado por KIMO
El episodio del joven rico
no es una condena general contra las riquezas,
sino una enseñanza sobre el apego
al materialismo y la prioridad
que debe tener seguir a Cristo.
Lo que enseña este relato
• El problema no eran las riquezas en sí,
sino el apego a ellas.
Jesús identificó que el joven cumplía la Ley,
pero su corazón estaba atado a sus bienes.
Por eso le pidió que los vendiera:
para probar si estaba dispuesto
a poner a Dios primero.
• No todos los cristianos ricos fueron
llamados a venderlo todo.
En el Nuevo Testamento vemos creyentes
con recursos que apoyaban la obra cristiana
(ej. José de Arimatea, Lidia, Filemón).
Ellos usaban sus bienes para servir,
no para idolatrarlos.
• El principio es la prioridad del Reino.
Jesús dijo en Mateo 6:33:
“Busquen primero el Reino de Dios y su justicia,
y todas estas cosas les serán añadidas”.
El joven rico no estaba dispuesto
a poner el Reino por encima de sus posesiones.
• El apego material puede impedir seguir a Cristo.
Jesús advirtió:
“Es más fácil que un camello
pase por el ojo de una aguja
que un rico entre en el Reino de Dios”
(Mateo 19:24).
No porque sea imposible,
sino porque el apego a las riquezas
puede esclavizar.
Conclusión
El relato enseña que tener riquezas no es malo,
pero el apego a ellas sí lo es.
Jesús usó al joven rico como ejemplo
de cómo el amor al dinero puede impedir
la verdadera obediencia.
Los cristianos ricos que se mencionan
en la Biblia no fueron obligados a venderlo todo,
porque lo importante no es la cantidad de bienes,
sino la disposición del corazón.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)
Pobre kimo, como siempre apegado a tus riquezas como lagañas que no se quitan nunca.
Tratas de justificar lo injustificable.
Y para que vamos a ponerte más citas de las que ya te he puesto mil veces?.
Te lo dice claramente. Para seguir a Jesucristo hay que abandonarlo todo y negarse a sí mismo, incluidas las riquezas. No se puede ser discípulo de Jesucristo solamente haciendo lo que a uno le da la gana, como hacéis las falsas religiones.
Y ya no solamente está esto tan importante que le dice al joven rico.
Es que está la carta de Santiago a los ricos opresores, diciéndoles lo que les espera, ahí ya te ratifica totalmente todo lo que vamos hablando en los foros, en cuanto al ejemplo del joven rico.
klmo vuelve a leerte mi respuesta, no busques justificaciones.
Resumen
No todos deben venderlo absolutamente todo,
pero sí debemos estar dispuestos a renunciar a cualquier cosa que nos impida seguir a Cristo plenamente.
Lo que Jesús mira es el corazón y la prioridad.
NO TODOS LO VENDIERON TODO
YO TENGO MUCHAS CASAS Y
MUCHOS AUTOS
TENGO MUCHAS FÁBRICAS
Y EMPLEO A MUCHOS
Y GRACIAS A MI PUEDEN MANTENER SU FAMILIA
En la Biblia hay seguidores fieles de Jesús que todavía tenían casa, trabajo o bienes:
- Pedro tenía casa y familia.
- Lidia era comerciante.
- José de Arimatea era rico
- y discípulo de Jesús.
Jesús no dio siempre la misma instrucción literal a todos.
Con el joven rico, Jesús señaló el verdadero problema:
su corazón estaba pegado a las riquezas.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)