
Iniciado por
Roberto0
Menos mal que quedamos cristianos que sí que queremos guardar los misericordiosos mandamientos dados por Dios y enseñados por Jesucristo, porque si del mundo se tratara los harían olvidar.
Lucas 18:9-12
9 A unos que confiaban en sí mismos como justos,
y menospreciaban a los otros,
dijo también esta parábola:
10 Dos hombres subieron al tempo a orar:
uno era fariseo, y el otro publicano.
11 El fariseo, puesto en pie,
consigo mismo de esta manera:
Dios, te doy gracias porque no
soy como los otros hombres, ladrones,
injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;
12 ayuno dos veces a la semana,
doy diezmos de todo lo que gano.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)