Roberto, qué curioso que hables de
“vagoncios, sinvergüenzas e idólatras”
como si el Reino fuera tuyo
y tú estuvieras en la puerta con lista en mano.
Pero tranquilo, no hace falta que pongas condiciones:
ya están escritas.“
¿No sabéis que los injustos no heredarán el Reino de Dios?” —1 Corintios 6:9
lo que no dice es que el Reino excluye
por etiquetas humanas como
“religión anticristiana”,
especialmente cuando esa acusación
viene de alguien que no predica,
no enseña, y no vive lo que exige.
Si el Reino no admite sinvergüenzas,
empieza por no insultar.
Si no admite codiciosos,
revisa tu apego a tu propia comodidad.
Y si no admite falsas religiones,
asegúrate de no estar practicando
una fe sin fruto, sin humildad y
sin verdad.Ya lo sabes.
Si quieres otra, aquí va:
“Por sus frutos los conoceréis.” —Mateo 7:16
¿Fruto o espuma? Tú decides.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)