La parte central del mensaje de Jesús son los mandamientos que enseña el Evangelio y que Jesús mandó guardar para entrar en la vida.
La parte central del mensaje de Jesús son los mandamientos que enseña el Evangelio y que Jesús mandó guardar para entrar en la vida.
Sí, el sacrificio de Jesucristo,
o la expiación, es la parte central
del mensaje cristiano,
ya que representa
el medio por el cual
la humanidad
es reconciliada con Dios,
redimida del pecado
y la muerte,
y tiene la oportunidad
de la vida eterna.
Este acto de amor
y sacrificio voluntario
es visto como
el acontecimiento
más importante
de la historia,
el fundamento de la fe
La Biblia explica que
el sacrificio de Jesús
pagó el precio necesario
para liberar a la humanidad
del pecado y la muerte
heredados de Adán
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)
No es así porque la parte principal o central son los mandamientos que Jesucristo enseña en el Evangelio y que manda guardar para entrar en la vida.
Sí, el sacrificio de Jesucristo
es un pilar central del mensaje del Evangelio cristiano,
ya que mediante su muerte y resurrección,
Dios ofrece la salvación y el perdón de los pecados
a la humanidad.
El sacrificio de Cristo
es el fundamento sobre el cual
descansa la fe cristiana
y el medio por el cual
se recibe la salvación,
no por méritos propios, sino por fe
En resumen,
el sacrificio de Cristo
no es un elemento adicional,
sino el corazón del Evangelio,
la provisión de Dios
para que los pecadores puedan ser
salvos y reconciliados con Él.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)
La parte central del Evangelio son los mandamientos que Jesucristo enseña en el Evangelio y que mandó guardar para entrar en la vida.
Mi sangre se derramará para
perdonar con ella los pecados
de infinidad de personas.
Mateo 26:28
Nueva Biblia Viva
28 porque esto es mi sangre
que sella el nuevo pacto.
Mi sangre se derramará para
perdonar con ella los pecados
de infinidad de personas.
la sangre de Jesús sella el Nuevo Pacto
un sacrificio que establece el perdón de los pecados
para quienes creen.
Este concepto se encuentra en la Biblia,
particularmente en los evangelios
y el libro de Hebreos
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)
Mateo 26:26 Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.
26:27 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;
26:28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.
Sangre del nuevo pacto dijo Jesús, y el nuevo pacto son los mandamientos que Jesucristo, Jesús el Cristo, enseña en el Evangelio y que manda guardar para entrar en la vida.
Y a sus discípulos Jesús les dijo ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.