Los mandamientos que Jesucristo enseña en el Evangelio son los verdaderos mandamientos de Dios y que hay que guardar para entrar en la vida.
Los mandamientos que Jesucristo enseña en el Evangelio son los verdaderos mandamientos de Dios y que hay que guardar para entrar en la vida.
Sí, los Testigos de Jehová creen en obedecer los mandamientos del evangelio,
como la "ley del Cristo", la cual se basa
en el amor a Dios y al prójimo,
en lugar de la Ley mosaica.
Su obediencia a estos principios
busca complacer a Jehová
y se manifiesta en no tomar el nombre de Dios
en vano, honrar a su prójimo,
no asesinar ni cometer actos impuros,
Y predicar mundialmente
a los sordos y a los ciegos
cosa que Roberto/más conocido como
porque25 no hace
El no está organizado
para esta labor
La organización de los testigos de Jehová
es mundial
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)
Buenas kimo,
Si obedecéis los mandamientos del Evangelio, ¿porque te saltas la parte en la que Jesucristo dice que es Dios (yo y el Padre uno somos, Juan 10, 30) o porque insinuas que con creer en la sangre te vale para ser salvo? Un asesino que asesina y mata hasta el dia en que muere no va a ser salvo por mucho que crea en la sangre ya que incumple el resto de leyes de Jesucristo.
No he visto que Juanjo haya dicho que las enseñanzas del Evangelio no son para nosotros pues sabe que el Evangelio es para todos así que creo que te estás confundiendo
Última edición por Ju@njo; 02-sep.-2025 a las 16:37
Eso lo dice porque nosotros le hemos dicho que no nos sentimos representados por la parábola del fariseo hipócrita. Todas las palabras de Jesucristo son para todos los hombres pero ese ejemplo no es para los cristianos verdaderos, puesto que predican el Evangelio y no se hacen más listos que nadie hablan la verdad de la enseñanza del Evangelio. Llevamos un año diciéndoselo.
A doonga le pasa como a Kimo, que no les interesan los mandamientos que Jesucristo enseña en el Evangelio y que mandó guardar para entrar en la vida y por eso se centran tanto en la parábola del fariseo y el publicano pero no se dan cuenta que a los fariseos les pasaba como a ellos, que no querían los mandamientos de Jesucristo.