Y el Padre era en Jesús y Jesús en el Padre, y Jesucristo enseña en el Evangelio los verdaderos mandamientos de Dios y que hay que guardar para entrar en la vida.
"El que como mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece y yo en él.Lo mismo que el Padre que me envió vive, y yo vivo por el Padre,así el que me come,también él vivirá por mí" Juan 6:56,57.