y el consuelo es el Espíritu Santo.

¿Cómo nos consuela el Espíritu Santo?
Su presencia trae paz al corazón.
Su compañía nos ayuda a superar el dolor.
Con él, perseveramos en medio de las dificultades.

¿Qué otras funciones tiene el Espíritu Santo?
Nos inspira.
Nos advierte.
Nos purifica.
Nos guía.
Nos defiende.
Nos fortalece.
Nos ayuda a sostener nuestra fe.