Un pueblo extrañamente manejable, amnésico y desagradecido.

Resulta muy difícil de entender el comportamiento que tuvo el pueblo en el juicio contra Jesús.

Este mismo pueblo había aclamado a Jesús como Rey de Israel, y con hosannas de júbilo.
Este mismo pueblo había sido parte de las multitudes que seguían a Jesús.
Este mismo pueblo había tenido enfermos que habían sido sanados por Jesús.
Este mismo pueblo conocía los milagros y maravillas que hacía Jesús.

Y, aún así:
El pueblo eligió soltar a Barrabás, en lugar de Jesús.

Y, aún así:
A la pregunta de Pilato; «Qué hago con Jesús», todos a una respondieron: «Azótalo». Perdón, me he equivocado.
A la pregunta de Pilato; «Qué hago con Jesús», todos a una respondieron: «Sea crucificado». ¡Joder! ¿Qué les hizo?

…Y el porqué de este sinsentido:
«Pero los sumos sacerdotes y los ancianos lograron persuadir a la gente que pidiese la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús».

Lo verdaderamente asombroso:
La habilidad que tuvieron los sacerdotes y ancianos para, en unas pocas horas, persuadir a un pueblo hasta ese extremo.

Conclusión:
¿Será cierta esta historia?
Los cristianos, además de mucha FE, también hacen gala de una gran estupidez.
Esta historia supera al cuento de Caperucita.