Los dos discípulos crucificados con Jesús.

Sería de inocentes pensar que en el huerto de los Olivos solamente fue apresado Jesús. Los romanos envían una cohorte y se encuentran con que todos los discípulos que acompañan a Jesús van armados. Es probable que arrestaran a varios, además de Jesús.

No creo que por ser ladrones crucificaran a la gente.

Es más probable que los dos crucificados con Jesús fueran discípulos suyos, apresados cuando lo fue él.

Si se trataba de discípulos de Jesús, eran personas tremendamente decepcionadas, y es casi seguro que ambos reprocharan de la misma forma a Jesús: «Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros».

Por que eso era lo que enseñaba Jesús, no los cuentos de hadas que nos narran los evangelios.
Jesús se creía designado por dios para restablecer el Reino de Israel.

Marcos y Mateo dicen que ambos crucificados injuriaban a Jesús. Lucas endulza el asunto y dice que solamente uno le injuriaba. También narra una conversación a tres, muy difícil de imaginar entre tres colgados en cruces.

Ante la disparidad entre el relato de Lucas y el de los otros dos evangelistas, los cristianos dicen que, al principio, le insultaban los dos “ladrones”, pero que luego uno se convirtió al oír las palabras de Jesús.

Quiero advertir a los cristianos que solamente lo escrito en los evangelios está inspirado por el Espíritu Santo, no las explicaciones que ellos se inventan para justificar posibles discordancias. Por lo tanto, estas explicaciones pueden ser erróneas.
Si ciertamente hubo un cambio de actitud en un “ladrón”, pudo ser por que se dio cuenta que era primo hermano de Jesús, y quiso aprovecharse del parentesco. Esta explicación tiene tantos visos de ser cierta como los que tiene la de los cristianos.

En todo caso, digo la frase con la que ellos algunas veces rebaten mi cuestionamiento: «Eso no está escrito en el evangelio».

Aplicaros el cuento: Lucas no dice que hubiera un cambio de actitud en un “ladrón”. Cuando buscáis explicaciones os engañáis vosotros mismos.