
Iniciado por
Roberto0
Los hijos de Dios ya son salvos desde el vientre de su madre. Porque Jesucristo ya los conoce.
Una persona que haya conseguido la salvación
por haber demostrado fe en Jesús pudiera perder esa fe y, por lo tanto, la salvación.
La Biblia dice: “Luchen tenazmente por la fe”;
eso quiere decir que mantenerse fiel requiere un gran esfuerzo (Judas 3, 5).
A los primeros cristianos que ya habían aceptado a Cristo se les dijo:
“Sigan obrando su propia salvación con temor y temblor” (Filipenses 2:12).
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)