Cita Iniciado por Jandulilay Ver Mensaje
Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Él te magullará en la cabeza y tú le magullarás en el talón.
16 A la mujer dijo: Aumentaré en gran manera el dolor de tu preñez; con dolores de parto darás a luz hijos, y tu deseo vehemente será por tu esposo, y él te dominará.
17 Y a Adán dijo: Porque escuchaste la voz de tu esposa y te pusiste a comer del árbol respecto del cual te di este mandato: ‘No debes comer de él’, maldito está el suelo por tu causa. Con dolor comerás su producto todos los días de tu vida. 18 Y espinos y cardos hará crecer para ti, y tienes que comer la vegetación del campo. 19 Con el sudor de tu rostro comerás pan hasta que vuelvas al suelo, porque de él fuiste tomado. Porque polvo eres y a polvo volverás.Génesis. 3:15-19.

Jehová dijo que el suelo estaría maldecido, y Abel podía ver claramente el cumplimiento de esas palabras en los espinos y cardos que crecían por todas partes.
Jehová predijo, además, que Eva sufriría dolores en los embarazos y los partos. Y seguro que cada vez que su madre iba a tener un hijo, Abel se daba cuenta de que esa predicción también se cumplía.
Asimismo, Dios previó que Eva sentiría una necesidad desequilibrada de recibir la atención y el amor de su esposo, y que Adán, por su parte, la dominaría.
Y no hay duda de que Abel presenció en más de una ocasión esta lamentable realidad. Vez tras vez comprobó que todo lo que Jehová decía se cumplía. Por lo tanto, disponía de buenas razones para tener fe en la promesa de Dios sobre la descendencia que un día corregiría los males que se originaron en el jardín de Edén.

Y entonces el Lobo dijo "Para comerte mejor"

Con razón Einstein dijo

"la Biblia es un libro bien intencionado, pero infantil"