
Iniciado por
Loma_P
Pero el tal jehová los juzga a discreción, si tiene un buen día, pues ese holocausto está bien practicado si tiene un mal día como el que tuvo con el tal Caín lo discrimina y aparta en favor de otros.
Demasiado voluble este dios judío.
En este caso, el tal Jehová se inclina por el aroma del holocausto. El pobre Caín ofrecía melones, frutas y verduras.
El hermano, Abel, ofrecía corderos y chivos en holocausto. El olor de la grasa quemada embriaga los sentido de Jehová.
Esto lo cuenta la Biblia y, como tal, es Palabra de Dios.
La Verdad nos hará libres.