Jesucristo, con su enseñanza del Evangelio, (amor, misericordia y perdón), nos enseñó los verdaderos mandamientos de Dios, y con ellos dejó abolidas todas esas leyes crueles del viejo testamento que mandaban penas de muerte, guerras, genocidios (matar a hombres, mujeres y niños de los pueblos vencidos en las guerras), esclavitud y muchos sacrificios que Dios no había mandado..., y los abolió porque no eran mandamientos de Dios,no eran la verdadera Ley que Dios había dado a Israel, pues Jesucristo no vino a abolir la Ley de Dios. Todo lo que Jesucristo abolió del viejo testamento sólo eran preceptos de hombres.

Y es que en el viejo testamento hay escritos muchos mandamientos que no eran verdadera Ley de Dios porque la Ley de Dios había sido cambiada por los escribas, como nos dicen los profetas:

"...mi pueblo no conoce el juicio de Yavé. ¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de Yavé está con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas" (Jeremías 8:7-9).

"Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, cambiaron los mandamientos, quebrantaron el pacto sempiterno" (Isaías 24:5-6).