
Iniciado por
Roberto0
Si predicando el evangelio no se razona, imagínate tú, que será de ti que eres un perseguidor de la verdad.
Repites lo mismo y lo mismo como una cacatúa. Y eso no es razonar.
JAMAS has razonado.
Ni siquiera eres consciente de tus contradicciones.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.