
Iniciado por
Roberto0
Todos los creyentes estaban unidos y tenían todas las cosas en común…” (Hech. 2, 44-47)
Te lo repetiré hasta la saciedad.
No reparto con demonios.
Esos eran los creyentes de hace 2000 años atrás.
Tú no repartes con nadie, y, además, no vendes tus cosas porque las quieres dejar en herencia para tu hijo.
HIPÓCRITA
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.