Cita Iniciado por misericordia Ver Mensaje
Jesucristo nos puso el ejemplo de la higuera para darnos una enseñanza. Pero si no había higos en la higuera, no es porque Jesucristo no lo supiera sino que todo fue para darnos un ejemplo....

Jesucristo siempre está esperando que nazcan frutos de misericordia de los hijos de Dios, y cuando Él espera que nazcan esos frutos, es porque los hijos de Dios antes o después despertarán de su confusión, y comprenderán que deben predicar los mandamientos que Jesucristo enseña en el Evangelio. Mandamientos de Jesucristo, que dejaron abolidos todos los preceptos de los hombres escritos en el viejo testamento judío.
Marcos 11:12–14 y 11:20–25?

Al día siguiente, cuando salieron de Betania, Jesús sintió hambre. Al ver de lejos una higuera muy frondosa, se acercó a ella a ver si tenía fruto; pero encontró únicamente hojas, porque aún no era el tiempo de los higos. Entonces Jesús exclamó de forma que sus discípulos lo oyeran: — ¡Que nunca jamás coma nadie fruto de ti! ... Cuando a la mañana siguiente pasaron junto a la higuera, vieron que se había secado hasta la raíz. Entonces Pedro, recordando lo sucedido, dijo a Jesús: — Maestro, mira: la higuera que maldijiste se ha secado. Jesús le contestó: — Tened fe en Dios. Os aseguro que si alguien dice a ese monte que se quite de ahí y se arroje al mar, y lo dice sin vacilar, creyendo de todo corazón que va a realizarse lo que pide, lo obtendrá. Por eso os digo que obtendréis todo lo que pidáis en oración, si tenéis fe en que vais a recibirlo. Y cuando estéis orando, si tenéis algo contra alguien, perdonádselo, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone el mal que vosotros hacéis.

Mateo 21:18–22?

Por la mañana temprano, cuando Jesús volvía a la ciudad, sintió hambre. Al ver una higuera junto al camino, se acercó a ella; pero únicamente encontró hojas. Entonces dijo a la higuera: — ¡Que nunca más vuelvas a dar fruto! Y en aquel mismo instante se secó la higuera. Al ver aquello, los discípulos se quedaron atónitos, y decían: — ¿Cómo ha podido secarse de repente la higuera? Jesús les contestó: — Os aseguro que, si tenéis fe y no dudáis, no solamente haréis esto de la higuera, sino que si decís a este monte que se quite de ahí y se arroje al mar, así ocurrirá. Todo cuanto pidáis orando con fe, lo recibiréis.


Tu entendimiento no pertenece a este mundo, ni a ningún mundo y lo único que existe es el mundo.