Cita Iniciado por misericordia Ver Mensaje
Estás completamente equivocada pues el Evangelio de Jesucristo, viene a librar al mundo de todo el terror que imponen los hijos del diablo.

El Evangelio es parte de nuestras vidas y de nuestra salvación, y tú no puedes destruir el Evangelio porque te haya entrado el capricho de destruirlo.
Veamos: El primer auténtico genocidio, de acuerdo con el libro sagrado Génesis (Cap. 6, 7 y 8) de la Biblia, fue, por confesión propia, cometido por el mismo Dios: acabó con todo, no sólo con los hombres y mujeres. “Dijo Yahveh: voy a exterminar de sobre la faz del suelo al hombre que he creado, desde el hombre hasta los ganados, las sierpes y hasta las aves del cielo, porque me pesa haberlo creado”, y le confió su decisión a Noé: “He decidido acabar con toda carne, porque la tierra está llena de violencia… voy a traer el diluvio para exterminar toda carne que tiene hálito de vida”. Tuvo en su criterio un motivo: “la maldad del hombre cundía en la tierra”, tuvo la ocasión, tuvo el arma contra la cual nadie podía hacer nada y la utilizó con efectividad durante 40 días, y sólo permitió que se salvaran 8 humanos y algunos animales que cupieron en el arca famosa. Los millones de humanos que entonces habitaban el planeta, los miles de millones de especies animales y de bosques, que debajo, sobre y arriba de la tierra vivían, tan inocentes como los niños y niñas humanos, fueron exterminados sin misericordia y sin derecho a defenderse.

Este mismo criterio ha de utilizrse en el caso de Sodoma y Gomorra (Génesis 18, 16-33; 19 1-29). Dice Dios así a Abraham:

“El clamor de Sodoma y Gomorra es grande, y su pecado gravísimo. Voy a bajar personalmente, a ver si lo que (me) han dicho responde en todo al clamor que ha llegado hasta mí, y si no, he de saberlo”. Viene en seguida la famosa negociación entre Abraham y Dios, por la que sabemos que no había por allí ni diez justos; únicamente Lot y sus tres mujeres eran dignos de salvarse (evidentemente no había sucedido todavía el incesto entre padre e hijas). La destrucción de las ciudades se describe así: “Yahveh hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego de parte de Yahveh. Y arrasó aquellas ciudades, y toda la redonda con los habitantes de las ciudades y la vegetación del suelo”. Hizo Dios lo mismo que cuando el diluvio: tuvo un motivo que incluso constató personalmente, buscó y encontró la oportunidad, dispuso de armas contra las cuales no había defensa, y sin previo aviso ¡Pum! Nomás el humo quedó. Pero si atendemos al texto no fueron sólo Sodoma y Gomorra, también “toda la redonda”; es decir, los muertos por azufre y fuego utilizados por Dios fueron muchos más que sólo los miles de las dos ciudades, con todo y animales y plantas que nada debían, y etcétera.

Y Las plagas de Egipto, el macro asesinato colectivo de los primogénitos, las matanzas en las guerras de dios, hechas por el mismo dios contra sus enemigos, los 40 años de hambre a sus querido hijos los judíos por el desierto, por un desierto que tardas en recorrerlo andando 5 días ....

UN AUTÉNTICO LIBRO DE TERROR.