Tú eres el que le pegan tus palabras. Precisamente eres tú el que está siempre presumiendo de tus riquezas, así que curate tú de tu vanidad y sigue el ejemplo del Evangelio que te habla del joven rico.
Tú eres el que le pegan tus palabras. Precisamente eres tú el que está siempre presumiendo de tus riquezas, así que curate tú de tu vanidad y sigue el ejemplo del Evangelio que te habla del joven rico.
Los misericordiosos mandamientos de Jesucristo, muy pocos los quieren guardar con amor, porque mandan NO MATARÁS y tener misericordia con todos... Prefieren a ""Pablo"" que justifica la esclavitud y la Ley de la espada...