
Iniciado por
Roberto0
A las ovejas perdidas de Israel y......
A predicar el evangelio por todos los pueblos y a toda criatura
TE PREDICO EL EVANGELIO A TI
Poco después de la Pascua del año 32,
una mujer fenicia se le acercó a Jesús cuando estaba en Sidón
y le pidió una y otra vez que expulsara el demonio que tenía su hija.
Al principio, Jesús no le contestó y les dijo a sus discípulos:
“No fui enviado a nadie aparte de las ovejas perdidas de la casa de Israel”.
Como ella siguió insistiendo, añadió:
“No es correcto tomar el pan de los hijos y echarlo a los perritos”.
Pero la mujer le respondió con gran fe:
“Sí, Señor; pero en realidad los perritos
comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos”.
Jesús aceptó su petición y curó a su hija (Mat. 15:21-28).
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)