Y resulta que los pobres y menesterosos quieren comer y vestirse, y poder dormir bajo un techo en el reino de la vida real, y quieren hacerlo ahora, y no luego de muertos.no
ello solo es posible haciendo lo que Jesucristo manda, amando a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos. Es decir guardando los mandamientos del Evangelio.