Para miseri.
¿Fue indebidamente severa la ley de Dios de “ojo por ojo”?
EN LA ley que Dios dio a Israel en la antigüedad, él mandó:
“En caso de que un testigo que esté tramando violencia
se levante contra un hombre para presentar contra él una acusación de sublevación . . .
los jueces tienen que escudriñar cabalmente,
y si el testigo es testigo falso y ha presentado una acusación falsa contra su hermano,
entonces ustedes tienen que hacerle a él tal como él había tramado hacerle a su hermano . . .
Así los que queden oirán y tendrán miedo,
y nunca volverán a hacer ninguna cosa mala como ésta en medio de ti.
Y tu ojo no debe sentirse apenado: alma será por alma, ojo por ojo,
diente por diente, mano por mano, pie por pie.”—Deu. 19:16-21.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)