Cita Iniciado por KIMO Ver Mensaje
No te descarriles por no tener respuesta
estaba hablando de nacer de nuevo
algo de lo cual tu no sabes nada

Nacer de nuevo
no depende de la persona

igual que cuando nacimos
no lo decidimos nosotros mismos


por eso cambias el tema
no requiere que diga que hay que predicar sus mandamientos
como dices inconscientemente
Tú y Jandulillai, más los testigos restantes de Jehová de este foro, que estáis todos cortados por el mismo patrón.

Queréis entrar al reino de Dios gratuitamente sin esfuerzo y encima metiendo leyes falsas y mandamientos falsos que Jesucristo nunca.

Pero no, te recuerdo...

JESUCRISTO

Jesucristo dijo: “Si me amáis, guardad mis mandamientos”...


Estos son los mandamientos que Jesucristo mandó guardar para entrar en la vida y que no hay que olvidar, porque son los mandamientos que nos enseñan cómo debemos amar a nuestros prójimos como a nosotros mismos.

Los que aman a sus prójimos como a sí mismos, no matan a sus semejantes: NO MATARÁS... (no imponen penas de muerte a sus semejantes.

Los que aman a sus prójimos como a sí mismos, no adulteran los misericordiosos mandamientos de Dios haciéndolos olvidar para imponer en su lugar los mandamientos de los hombres: No adulterarás.

Los que aman a sus prójimos como a sí mismos, no roban la vida ni la libertad de los indefensos teniéndolos como esclavos, porque Dios hizo la tierra y los bienes de la tierra para todos y para que se vivan con igualdad: No hurtarás.
Los que aman a sus prójimos como a sí mismos, no dicen falso testimonio contra su prójimo ni imponen mandamientos de hombres en lugar de los mandamientos de Dios: No dirás falso testimonio.

Los que aman a sus prójimos como a sí mismos, honran a su Padre, Dios, y a su madre, la Iglesia,que es la esposa de Jesucristo.

Y por fin llegamos al famoso mandamiento: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo". Ahora es cuando conocemos cómo debemos amar a nuestros prójimos como a nosotros mismos, cuando conocemos todos los mandamientos de Jesucristo, pues no se deben despreciar ni hacer olvidar ningún mandamiento de Jesucristo. Hay que predicarlos todos porque todos vienen en el Evangelio y cada uno de ellos es una parte importante de la Ley y también nos enseñan como debemos amar a nuestros prójimos como a nosotros mismos.