
Iniciado por
Elisabet*
No había visto esta respuesta tuya. Gracias, misericordia, por traernos esta valiosísima información de los primeros cristianos que llegaron al Oriente y dieron su vida por predicar con tanto amor el Evangelio de Jesucristo.
Que Dios los bendiga para siempre.
Ya lo amó varias veces, y, al parecer, no le dolió. O, si le dolió, no se atreve a decirlo.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.