La Palabra de Dios guió a Jesús.
Desde el principio de su ministerio, Jesús se dejó guiar por las Escrituras (Mat. 4:4).

(Mateo 4:4) Pero él le respondió:
“Está escrito: ‘No solo de pan debe vivir el hombre,
sino de toda palabra que sale de la boca de Jehová’”.