LO primero que aprendemos cuando estamos en pañales es que “no hay otro nombre debajo del cielo que se haya dado entre los hombres mediante el cual tengamos que ser salvos”. (Hech. 4:12.)
estas todo embarrado ni tenéis pañales
Tú rechazas el nombre que está sobre todo nombre, y le quitas su divinidad.
Así que luego no digas que no te predicó.