
Iniciado por
tomas0402
En este caso, el tal Jehová se inclina por el aroma del holocausto. El pobre Caín ofrecía melones, frutas y verduras.
El hermano, Abel, ofrecía corderos y chivos en holocausto. El olor de la grasa quemada embriaga los sentido de Jehová.
Esto lo cuenta la Biblia y, como tal, es Palabra de Dios.