Según los entendidos de la Biblia, el ser humano goza de libre albedrío, concedido por Yahveh. Discutir sobre esto, nos llevaría al camino de las infinitas curvas, y no llegaríamos a parte alguna.

Todo en la Biblia fue bien hasta que el jodido Yahveh intervino activamente en no soportar el libre albedrío, y no esperó a lo que cada ser humano le tiene asignado el Hado. Él, amo y señor de todo, mata a diestro y siniestro. La Humanidad era algo que Él no podía soportar. Lo malo del asunto es que cogió gusto a intervenir en persona. Y, cuando interviene Yahveh en persona, la caga:


“Yahveh exterminó todo ser que había sobre la haz del suelo, desde el hombre hasta los ganados, hasta las sierpes y hasta las aves del cielo: todos fueron exterminados de la tierra, quedando sólo Noé y los que con él estaban en el arca.”
(Génesis 7:23 - Biblia de Jerusalén)

¿Pero no sabía Jehová, Dios, Yahveh que a Noé y su familia les iba la marcha?

¡Pero de qué dios estamos hablando!