
Iniciado por
Elisabet*
Pedro advirtió que torcían las cartas de Pablo igual que las otras escrituras, no dijo que las malinterpretaban. Y es que en las escrituras verdadero sólo es lo que coincide con lo que enseña el Evangelio y no lo contradice, pues Jesucristo con sus enseñanzas del Evangelio anuló todos los preceptos que sólo eran mandatos de hombres y no de Dios.
Por ejemplo, Jesucristo abolíó del viejo Testamento la ley que mandaba a los hombres hacer ojo por ojo, y también abolió las penas de muerte, las guerras, los genocidios, la esclavitud y los sacrificios. Jesucristo dejó abolidos todos esos mandatos del viejo Testamento porque no eran de Dios, sino de hombres, pues Jesucristo no había venido a abolir la verdadera ley de Dios.