El nuevo pacto es validado
con su sangre.
La sangre de Jesús se derramó para perdonar con ella
nuestras ofensas.
Jesús nos dijo que su sangre sella el nuevo pacto.
El nuevo pacto es validado
con su sangre.
La sangre de Jesús se derramó para perdonar con ella
nuestras ofensas.
Jesús nos dijo que su sangre sella el nuevo pacto.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)