Kimo, eso es lo que le ocurrió a Pablo¿ Pero que le ocurrió a sus cartas?....
Las cartas de Pablo en varios de sus puntos difíciles fueron torcidas por los indoctos del Imperio Romano, y esto es lo que ha traído una gran confusión al mundo porque en esos puntos no se predica fielmente el Evangelio, pues se pone la ley de la espada de los poderosos.

Jesucristo ni impuso la Ley de la espada, la Ley de la espada la imponían los judíos y Jesucristo la abolió.

Así que las cartas atribuidas a Pablo, hay que examinarlas a la luz del Evangelio porque nada debe estar en contra de lo que manda el Evangelio, el Evangelio manda:

NO MATARÁS....