
Iniciado por
maxicastag
Ezequiel 28:13
En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación.
Con una serpiente vestida tan elegantemente, era obvio que la chuleta de adán caería en la trampa.
Pienso que se moría de envidia: ella (la chuleta parlante) obviamente quería vestir igual a ella (la serpiente parlanchina).
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.