Cita Iniciado por Jandulilay Ver Mensaje
Le Ley dada por Moises de sacrificar animales,de rociar la sangre del animal sacrificado sobre el altar, la Ley de guardar el sábado,la Ley de la circuncisión y unas cuantas más quedaron cumplidas todas por Jesucristo; si las cumplió a la perfección quedó demostrado que un hombre perfecto las puede cumplir todas.Porque Cristo es el fin de la Ley, para que todo el que demuestre fe alcance la justicia.Romano 10:4

Hay unas cuantas que se han dado "fuera de la Ley Mosaica" y por lo tanto han quedado vigentes para toda la humanidad, y sobre todo para aquellos que decimos ser cristianos.
Abstenerse de comer o beber sangre tanto de animales como de personas. Amar a Dios y al prójimo. Si amas al prójimo, no aprendes tácticas de guerra,ni vas a la guerra para matar al prójimo.
Si amas al prójimo, no le robas, respetas los bienes del prójimo, todo eso y mucho más encierra en amar al prójimo.
La ley no fue dada por Moisés sino por el dios de Moisés a todos los creyentes. De hecho Caín y Abel ya los practicaban y les fueron solicitados.

Y todos creyendo que el propio jesús estaba circuncidado según cuenta el tal Lucas a los 8 días del nacimiento.

Tú jesús no era perfecto, distaba mucho de serlo. Tampoco amaba al prójimo de manera incondicional. Exigió de sus apóstoles que abandonaran a toda su prole y familia, con cajas destempladas echó del Templo a mercaderes, y echó un broncazo a Pedro por pedirle mesura en sus declaraciones que hasta maldiciones le soltó.

Marcos › 8 › 31 – 1

31Y comenzó a enseñarles que el Hijo del Hombre debía padecer mucho, ser rechazado por los ancianos, por los príncipes de los sacerdotes y por los escribas, y ser llevado a la muerte y resucitar después de tres días.

32Hablaba de esto claramente. Pedro, tomándolo aparte, se puso a reprenderle. 33Pero él se volvió y, mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro y le dijo:

—¡Apártate de mí, Satanás!, porque no sientes las cosas de Dios, sino las de los hombres.

34Y llamando a la muchedumbre junto con sus discípulos, les dijo:

—Si alguno quiere venir detrás de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y que me siga. 35Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará.

36»Porque ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida? 37Pues ¿qué podrá dar el hombre a cambio de su vida? 38Porque si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre también se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre acompañado de sus santos ángeles.