Usted lo ha dicho
EL MUNDO quiere celebrar,
¿Bajo el poder de quien está el mundo?


“Mantengan su juicio, sean vigilantes. Su adversario, el Diablo,
anda en derredor como león rugiente, procurando devorar a alguien”.
(1Pe 5:8.)

JESUS NOS DICE:
?(1 Juan 5:19) el mundo entero está bajo el poder del Maligno.

?(Mateo 13:19) Cuando alguien oye la palabra del Reino pero no la comprende,
el Maligno viene y arranca lo que se sembró en su corazón.
Esta es la semilla que se sembró junto al camino.


NOTA QUE LO QUE SE SIEMBRA ES
LA PALABRA DEL REINO
Y NO MANDAMIENTOS



?(Lucas 4:6) El Diablo entonces le dijo:
“Te daré la gloria de estos reinos y autoridad sobre ellos,
porque esta autoridad me la han entregado a mí y yo se la doy a quien yo quiera.


(Juan 12:31) Ahora se está juzgando al mundo;
ahora el gobernante de este mundo será echado afuera.






EL MUNDO CELEBRA MANDATOS DE HOMBRES
Y FECHAS FICTICIAS..

SANTA CLAUS
EL ÁRBOL DE NAVIDAD
LA MISMA FECHA

PAGANO TODO
Y NOSOTROS ADORAMOS A JEHOVÁ
SIN CONTAMINACIÓN..


El nacimiento de Jesús es el evento central de la Navidad,
sin embargo, solo 2 de 27 libros del Nuevo Testamento
hablan de este suceso; son los evangelios de Lucas y Mateo.

Pablo escribió su primera carta por el año 50, a la comunidad de griegos cristianos en Tesalónica,
en la cual se advertía que el fin del mundo estaba cerca.
A los ojos de los cristianos, la muerte de Jesús era más importante que su nacimiento, porque redimía al mundo.

Según William Tighe en su libro ‘Fechando la Navidad’,
algunas iglesias del Este del imperio romano comenzaron a adoptar la práctica de celebrar el 25 de diciembre
como el nacimiento de Jesús.
En Constantinopla
se comenzó a celebrar el 25 de diciembre en el año 380 d.C.; en Antioquía, en el año 386 d.C.;
en Alejandría, en 432; y en Jerusalén, un siglo después, en 532.

Fue el Papa Julio I, en el año 350 d.C., quien resolvió tomar el 25 de diciembre para marcar el nacimiento de Cristo,
la nueva luz, en lugar del 6 de enero, fecha de la Epifanía,
pues así se facilitaba que los romanos se acercaran a Cristo, sin abandonar sus celebraciones.