Tampoco le sobró la imaginación a Dios Padre en lo referente a la resurrección de su Hijo: Solamente le ven sus amigos ¿Y cómo le ven, que no le conocen?
Jesús podrá presumir de piquito de oro, pero de buen amigo, nada.
No se presentó después de resucitado a sus amigos Lázaro, Marta y María (con las veces que había comido en su casa). Ni a José de Arimatea; ni a Nicodemo; ni a…
En una palabra: Tanto el Padre como el Hijo no saben guardar las formas (mundanas, se entiende).
Última edición por tomas0402; 24-nov.-2021 a las 05:06
La Verdad nos hará libres.