Cita Iniciado por Loma_P Ver Mensaje
La práctica en otro tiempo común de usar la Biblia como guía arqueológica ha recibido críticas generalizadas, que la tachan de acientífica. Uno de los críticos más firmes es Israel Finkelstein, de la Universidad de Tel Aviv, quien se ha forjado una carrera profesional a base de echar por tierra sin miramientos tales axiomas. Tanto él como otros defensores de la «baja cronología» afirman que el grueso de las pruebas arqueológicas presentes en Israel y su entorno apuntan a una desviación de un centenar de años respecto a las fechas propuestas por los estudiosos de las Escrituras. Los edificios «salomónicos» que en las últimas décadas han excavado los arqueólogos bíblicos en Hazor, Gézer y Megiddo no se erigieron en época de David y Salomón, sostiene, sino que han de atribuirse a reyes de la dinastía omrida (del siglo IX a.C.), muy posteriores.

En vida de David, según la tesis de Finkelstein, Jerusalén era poco más que un «villorrio»; el propio David, un tosco advenedizo, y su legión de seguidores, «unos 500 paisanos que, palo en mano, lanzaban berridos, juramentos y escupitajos, no el gran ejército de hombres y carros que describe el texto».
Claro, contra Finkeistein,no podemos argumetar nada,pues como dicen los Católicos "y lo mío va a Misa", pero aunque merezca mucho respeto esa persona,como todo humano es una persona imperfecta,y tiene sus creencias,y tiene su ego, en fín ¿qué quieres que te diga?:
Aunque se han hecho muchas excavaciones, se han podido determinar pocos hechos concretos sobre la ciudad de tiempos bíblicos. Varios factores han condicionado las investigaciones o limitado su valor. La historia de Jerusalén muestra que en nuestra era la ciudad ha sufrido una serie de ocupaciones casi ininterrumpida, lo que ha dejado muy poco espacio donde excavar.
Además, la ciudad fue destruida varias veces y se levantaron nuevas ciudades sobre las ruinas de las anteriores. Las sucesivas capas superpuestas de escombros, que en algunos lugares alcanzan hasta los 30 m. de espesor, han ocultado los límites primitivos de la ciudad y dificultado en gran manera la interpretación de los hallazgos.
Se han desenterrado algunas partes del muro, estanques, túneles de agua y tumbas antiguas, pero muy poca documentación escrita. Los principales descubrimientos arqueológicos proceden de la colina SE., que ahora se encuentra fuera de los muros de la ciudad.
Nadie sabe exactamete como era en tiempos del rey David y su hijo Salomón.Las principales fuentes de información sobre la ciudad antigua, por lo tanto, siguen siendo la Biblia y la descripción de la ciudad del primer siglo que da el historiador judío Josefo.