
Iniciado por
Roberto0
Tú eres un muerto dos veces muerto... Te dices ser cristiano y lo niegas con tus obras.
Yo sin embargo humildemente te estoy predicando el Evangelio de la salvación, Evangelio que tú rechazas y no hay más.
El refrán dice “Dime de qué presumes y te diré de qué careces”
para sintetizar esos casos en los que una persona se atribuye una virtud,
pero no tarda en dar señales que contradicen eso mismo que pregona.
En este caso, lo “promocionado” es algún rasgo o atributo que la persona se adjudica a sí misma.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)