Jesucristo SÍ mueve montañas. Y puede hacer que los hijos de Dios muevan montañas. No olvides que la escritura te enseña que las montañas son los hijos de Dios:
Ezequiel 36:1-2
Y tú, hombre, habla en nombre mío a las montañas de Israel, y diles que escuchen mi palabra.
yo, el Señor, digo: Los enemigos de Israel se creen dueños ya de las montañas eternas.





Responder Citando