Elb.... El joven rico quería engañar a Jesucristo, el que no guarda el mandamiento de repartir los bienes, difícilmente guarda los demás.

Lo más seguro es que Jesucristo ya lo supiese, el que no le diga nada no quiere decir que no lo supiese, pues Jesucristo que es Dios conoce los corazones de todo el mundo, por eso le dijo lo de vender los bienes y repartirlo a los pobres, porque los codiciosos no hacen eso.