Cita Iniciado por tomas0402 Ver Mensaje
El que desaparezca un dolor, no necesariamente tiene que ser un milagro.
Si hubieras contado “me partí una pierna, recé y al instante, la pierna quedó bien”. Eso si es un milagro.
A mi parecer tampoco yo estoy comparando lo ocurrido a mi con milagros que encontramos en la biblia. Muertos volvieron a vivir (algunos después de varios días), leprosos (enfermedad físicamente visible) fueron sanados, cojos comenzaron a andar, gente ciega de nacimiento recuperó la vista, mudos hablaron. Esas cosas la ciencia de este mundo no las puede explicar.

El Señor Yiesou realizó los milagros que describo, ningún profeta antes de él realizó tantos milagros como él. Aunque, sus seguidores debieron haber realizado mayor número de milagros que él -lo digo en base al relato bíblico-.

Solamente con tocar las vestiduras de aquellos varones de Dios la gente sanaba.

Yo estoy dando testimonio de algo que en verdad me ocurrió:


Que tenía un dolor muy fuerte, al cuál la medicina actual no dio una explicación satisfactoria, ni una solución, y yo oré al Dios verdadero (sin conocerle lo suficiente) y fui sano en aquel momento.


Actualmente tengo una deformación en la espalda, posiblemente una escoliosis -aunque parece leve-, y he orado a Dios y no he sido sanado. Otras cosas me han ocurrido y he orado, pero solo he tenido alivio. Mas, puede ser que Dios lo hace para mantenerme humilde.

Pero si hay algo que diferencia a aquella oración, según recuerdo, comparada con las oraciones por la escoliosis y por otras cosas malas que he sentido en mi carne, pienso que no es la fe sino que aquella oración fue más bien una súplica.

Bendito Dios, gloria a Dios. Gracias al Señor Yiesou.