Son tantas las copias que se han hecho de los evangelios en los primeros siglos, y tantos los copistas que han intervenido, que no se sabe con seguridad qué hizo o dijo Jesús.

Incluso son los propios evangelistas los que modifican la verdad del pasaje, si este no se ajusta a su gusto.

Hay un pasaje que figura en los evangelios de Marcos y Mateo. Por el orden cronológico que conocemos de los evangelios, fue Marcos quien escribió primero el pasaje, y Mateo lo copió de él.

Marcos cuenta que fueron los hijos de Zebedeo (Jacobo y Juan) los que pidieron a Jesús cierta preferencia con respecto a los otros apóstoles; lo cual les deja en muy mal lugar.

Cuando Mateo copió de Marcos este pasaje, se dio cuenta de los ruines que habían sido los dos hermanos en su petición a Jesús. Enseguida encontró la solución: No fueron Jacobo y Juan los autores de la petición ¡Fue su madre! con lo que la buena imagen de ellos quedaba a salvo.

Bueno, creo que es una forma de manipular la verdad; en este caso, las Escrituras.

Hay otro pasaje muy conocido en el que Mateo modifica sustancialmente lo escrito por Marcos ¡Este Mateo no atranca!

Y de paso, lo de la inspiración del Espíritu Santo… sí, pero menos.


“Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron, diciendo: Maestro, querríamos que nos hagas lo que pidiéremos.
36 El les dijo: ¿Qué queréis que os haga?
37 Ellos le dijeron: Concédenos que en tu gloria nos sentemos el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda.
38 Entonces Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?
39 Ellos dijeron: Podemos. Jesús les dijo: A la verdad, del vaso que yo bebo, beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados;
40 pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado”.
(Marcos 10:35-40 Reina-Valera 1960)

“Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo.
21 El le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda.
22 Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? Y ellos le dijeron: Podemos.
23 El les dijo: A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre”.
(Mateo 20:20-23 Reina-Valera 1960)