Por esa voluntad hemos sido santificados mediante el cuerpo de Jesucristo,
que fue ofrecido una vez y para siempre.
Hebreos 10:10
El apóstol Pablo nos dice que Jesús ‘vino para hacer la voluntad de Dios’,
que era ‘eliminar lo primero [los sacrificios y las ofrendas según la Ley] para establecer lo segundo’.
Hizo esto al ofrecer como sacrificio su propio cuerpo. (Heb 10:1-10.)





Responder Citando