Cita Iniciado por misericordia Ver Mensaje
]
La palabra del Evangelio no quiere decir eso que tú dices. Interpretaciones, hay mil interpretaciones te las palabras del Evangelio, pero solamente una interpretación es la verdadera. Jesucristo no hizo sacrificios ni mandó sacrificios porque Dios no quiere sacrificios, quiere misericordia.
misericordia..aqui vas a entender
MIRA

En primer lugar, dice que Dios no quiere ni le agradan sacrificios ni ofrendas de animales,
ni holocaustos para quitar el pecado, a pesar de que son cosas que la ley manda ofrecer.
Y después añade: «Aquí vengo para hacer tu voluntad.
Es decir, que quita aquellos sacrificios antiguos y pone en su lugar uno nuevo.
Dios nos ha consagrado porque Jesucristo hizo la voluntad de Dios al ofrecer
su propio cuerpo en sacrificio una sola vez y para siempre.

?ROBERTO LO ENTENDIO


Roberto0;1695236114 escribió:
Por que Dios no queria esos sacrificios que mandaba la ley

por eso le preparo un cuerpo y quito lo primero'y establecio lo segundo

estudis
y ora por entendimiento

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Hebreos 10:3-10 Dios Habla Hoy (DHH)
Pero estos sacrificios sirven más bien para hacerles recordar sus pecados cada año.
Porque la sangre de los toros y de los chivos no puede quitar los pecados.

El sacrificio de Cristo
Por eso Cristo, al entrar en el mundo, dijo a Dios:

«No quieres sacrificio ni ofrendas,
sino que me has dado un cuerpo.
No te agradan los holocaustos ni las ofrendas para quitar el pecado.
Entonces dije: “Aquí estoy, tal como está escrito de mí en el libro,
para hacer tu voluntad, oh Dios.”»

En primer lugar, dice que Dios no quiere ni le agradan sacrificios ni ofrendas de animales,
ni holocaustos para quitar el pecado, a pesar de que son cosas que la ley manda ofrecer.
Y después añade: «Aquí vengo para hacer tu voluntad.»
Es decir, que quita aquellos sacrificios antiguos y pone en su lugar uno nuevo.
Dios nos ha consagrado porque Jesucristo hizo la voluntad de Dios al ofrecer
su propio cuerpo en sacrificio una sola vez y para siempre.